Cómo hacer que la planificación de extracción estratégica funcione para usted

Introducción: Planificación de extracción estratégica: conceptos básicos

La planificación de extracción estratégica es un aspecto esencial para aprovechar al máximo el valor que puede obtenerse de la extracción de un recurso mineral. Aun así, muchas minas no están explotando todo el potencial de este tipo de planificación, quizás porque no han encontrado aún la mejor manera de aprovechar su capacidad para maximizar el valor de recursos cada vez más escasos y que les ayude a tomar decisiones de planificación con vistas al futuro.


En la siguiente serie de cuatro artículos, se explicarán los pasos clave que se deben seguir para crear un plan de extracción estratégico lo suficientemente robusto como para afrontar algunos de los problemas que puedan presentarse en el futuro, basado en:

  • una definición precisa de las reservas y una evaluación realista de las estrategias de puesta en marcha y crecimiento
  • el establecimiento de la escala óptima de producción (conocida también como "Hill of Value" o HoV y que podría traducirse como "cerro de valor")
  • la optimización del programa de producción estratégico y
  • la evaluación de la solidez del plan con respecto a miles de variables, lo que según nuestra investigación:
    • en el mejor de los casos, podría dar lugar a un aumento sustancial del valor actual neto (NPV) de alrededor del 40%, y,
    • en el peor de los casos, solo supondría un pequeño aumento del NPV, pero aun así aportaría un beneficio significativo al proporcionar un mapa del espacio de soluciones factibles para validar las decisiones de planificación de extracción.


Pero primero, comencemos con algunos conceptos básicos.

Plan de extracción frente a programa de extracción

Los términos "plan de extracción" y "programa de extracción" a menudo se utilizan indistintamente. Pero no son lo mismo.

Mark Bowater, autor del libro Crimes Against Mine Planning: Solving the Top 10 Pitfalls, define un programa de extracción como "la secuencia de actividades llevadas a cabo en el emplazamiento minero para lograr los resultados previstos. [Esto] incluye una base de datos de las cantidades de la tarea por programar, junto con las productividades de los equipos, un calendario y, a continuación, algún tipo de ruta secuencial para que los equipos realicen esas tareas". Por otro lado, un plan de extracción define "el conjunto de cosas que hay que hacer para lograr algo" e incluye "los diseños de extracción, además de un programa y la comunicación de todo ello".


Planificación de extracción estratégica frente a planificación de extracción táctica


La planificación de extracción estratégica se centra en la planificación de la producción a largo plazo con el fin de maximizar el valor derivado de la explotación de un yacimiento. La planificación de extracción táctica se centra en los planes a corto plazo para mantener la viabilidad operativa.

Por su propia naturaleza, al ser a largo plazo, un plan de extracción estratégico puede verse afectado por toda una serie de fuerzas internas y externas, como un mayor conocimiento del yacimiento y problemas imprevistos relacionados con el personal, así como por los avances técnicos y los cambios en la legislación, la economía y el mercado. Los planes de extracción tácticos proporcionan respuestas calculadas y a corto plazo a fuerzas como estas, con el fin de ayudar a la mina a seguir cumpliendo el objetivo general (la meta estratégica) del plan de extracción a largo plazo.


Preguntas cruciales

Para desarrollar el plan de extracción estratégico más sólido posible, un planificador minero debe ser capaz de responder (o al menos considerar) una serie de preguntas cruciales relacionadas con el plan, tales como:

Activo geológico y su entorno:

  • Cuáles son las reservas minerales? Cuál es el tamaño definitivo de la mina?
  • Cómo afrontará el plan de extracción las exigencias medioambientales y sociales del proyecto?
  • Cuál es el mercado del producto? Cómo hará frente el plan a las incertidumbres de mercado?

Cronograma y secuencia:

  • Cuándo y dónde debe comenzar el proceso de extracción de la mina? Cómo se adaptará la extracción al plan estratégico?
  • Cuántas fases o etapas debe contemplar el plan para la explotación de las reservas?

Tamaño de la operación:

  • Qué tamaño debe tener la operación de procesamiento/extracción? Cuántos procesos y productos participarán?
  • Cuál es el nivel óptimo de inversión? Es ese nivel factible dentro del plan?

Programación:

  • Cuál es el mejor programa de producción para alcanzar los KPI definidos en el plan?
  • Cuál es la mejor manera de evaluar y optimizar la programación? Qué condicionantes debemos considerar?

Riesgos:

  • Cómo protegerá el plan los intereses de las partes interesadas?
  • Cuáles son los riesgos involucrados? Cómo medimos esos riesgos?
  • Si es posible, cómo minimizamos esos riesgos?


KPI estratégicos

Las respuestas a estas preguntas ayudarán, a su vez, a determinar qué KPI estratégicos deben medirse para el plan de extracción a largo plazo. Si bien estos KPI son los indicadores de viabilidad económica más comunes, como NPV, tasa interna de retorno (IRR) y retorno sobre la inversión (ROI), también pueden y deben incluir indicadores que den cuenta de otros aspectos, como la relación de desbroce (estéril a mineral o descapote), el índice de utilización de la planta, el número de períodos con flujo de caja negativo, el uso de acopios (si es un condicionante), etc.

Al considerar los KPI correctos, el plan de extracción estratégico se convertirá en el vínculo entre los objetivos empresariales generales y la planificación de extracción táctica y en el método para proporcionar la flexibilidad que una mina necesita para responder a las fuerzas internas y externas, a la vez que garantiza una extracción óptima de los recursos.

En el artículo 1 de esta serie, podrá leer acerca de cómo evaluar las reservas y definir una secuencia estratégica para la puesta en marcha y el crecimiento de la mina.