Artículo 2: Paso 2: Ascenso al cerro de valor

Artículo 2: Paso 2: Ascenso al cerro de valor

Una vez que el planificador minero ha determinado la mejor región de partida y la dirección de minado correspondiente para las siguientes fases de una mina a cielo abierto, es hora de comenzar a pensar en la escala de producción y el tamaño de la planta de producción. Pero una vez más, surgen las mismas preguntas: ¿cómo se puede planificar un plan de producción a escala fiable cuando no sabe qué hay bajo tierra y con unos precios de los metales y costes de los recursos que no son constantes?

Un buen plan de producción estratégico mide y analiza una serie de posibles escalas de producción para determinar la producción óptima y, a continuación, intenta definir escalas de producción capaces de adaptarse a los cambios en las definiciones estratégicas y en las variables a lo largo de la vida útil de la mina (LOM). Si se hace de la manera correcta, el plan de producción a escala podría generar un aumento de hasta un 20 % en el NPV.

El enfoque "Hill of Value"

Dado que todo yacimiento mineral existe en un entorno geográfico, social y económico específico, el equipo de planificación minera generalmente tendrá tres decisiones importantes que tomar: el método de extracción (que incluye la secuencia), la tasa de producción y la ley de corte. Como estas tres decisiones están vinculadas, la modificación de una de ellas alterará el valor de las otras dos

Por ejemplo, puesto que la cantidad de mineral, y por tanto el método de extracción y los tasas de producción factibles, pueden variar significativamente con la ley de corte, esta se convierte en un factor clave del valor de la operación.

Hill of Value (HoV), que podría traducirse como "cerro de valor", es un enfoque que asume lo siguiente:

  • basándose en la conocida teoría de la optimización de la ley de corte, la ley de corte de punto de equilibrio (break-even) o marginal puede no ser adecuada para todos los proyectos
  • las diferentes escalas de producción tienen diferentes costos de capital y de operación, por lo que a una mayor capacidad de extracción y procesamiento le corresponderá una mayor inversión de capital, y
  • el proyecto minero óptimo es aquel que logra el perfecto equilibrio entre la ley de corte y la tasa de producción.

Dicho de otro modo, el enfoque HoV maximiza el valor fijando la capacidad de producción más adecuada (haciendo que tanto la mina como la planta de procesamiento, y sus costes correspondientes, tengan el tamaño correcto) y optimizando la estrategia de leyes de corte.

Escala de producción y eliminación de cuellos de botella

Para establecer la capacidad de producción más adecuada, el planificador debe generar un plan de producción que garantice la extracción del yacimiento a una escala que aproveche al máximo su valor. En general, cuando es necesario procesar el mineral y no venderlo directamente, los planificadores de las minas definen el rendimiento de la planta de procesamiento como el cuello de botella, ya que el complejo de esta tiene los gastos de capital y el coste marginal más elevados.

Tradicionalmente, los planificadores mineros han eliminado los cuellos de botella ampliando la capacidad de extracción o de procesamiento para aumentar el rendimiento, considerando como constantes otros parámetros estratégicos de diseño (como la ley de corte). Sin embargo, este tipo de optimización es limitante, ya que no tiene en cuenta el hecho de que, al modificar otras estrategias de diseño, la mina podría alcanzar un NPV más alto.


Ascenso al cerro de valor

Con el software de planificación de extracción estratégica GEOVIA Whittle y las herramientas de automatización de procesos SIMULIA, los planificadores mineros pueden trazar y escalar el cerro de valor automatizando miles de situaciones posibles basadas en la tasa de extracción, la capacidad de producción, los gastos de capital y explotación correspondientes, y la ley de corte. Cada situación da lugar a nuevo plan de extracción con un nuevo programa de producción.

Después de definir una secuencia de pushbacks (véase el artículo n.º 1), el planificador debe definir primero un rango para el dominio del modelo, normalmente condicionado por las especificaciones de la empresa en torno a la inversión máxima y al tamaño mínimo de las operaciones. Un programa de modelado avanzado, como GEOVIA Whittle, puede ayudar al planificador a generar diversos escenarios de planes mineros, en los que se calculará el NPV de cada escenario para una capacidad de planta diferente, considerando el coste correspondiente, y lo evaluará luego con respecto al procesamiento de mineral definido a partir de leyes de corte marginales. Esto, a su vez, proporcionará una gama de capacidades de la planta que podrían maximizar el valor.

El planificador también puede optar por aplicar ruido de una variable externa a cada escenario. Por ejemplo, utilizando diferentes precios posibles de las materias primas, el planificador podría generar los resultados promedio (u otros) y la variabilidad para cada configuración de parámetros de diseño estratégico, lo que es clave para medir la solidez de los rangos de procesamiento seleccionados en relación con el precio de tales materias primas.

El siguiente paso consiste en evaluar rangos fijos de procesamiento frente a diversas tasas de extracción y leyes de corte para ajustar la secuencia y priorizar la extracción de mineral de alta ley. A partir de esto, el planificador de la mina puede utilizar modelos avanzados para visualizar una superficie de valor mostrando la relación entre la ley de corte, la capacidad de producción y el valor, y, por último, identificar el punto en esa superficie de valor que generará el valor máximo.

Conclusión

El modelado avanzado de escenarios permite a los planificadores mineros comparar las desviaciones estándar en el valor: cuanto más baja sea la desviación, más sólido será el plan. Con esa comparación en la mano, el planificador podrá encontrar el mejor equilibrio posible entre inversión y valor, y crear un plan de escala de producción a prueba de futuro.

Más concretamente, este enfoque permite al planificador:

  • definir de manera clara y precisa las escalas de producción mediante la comparación
    de miles de escenarios
  • evaluar todas las opciones disponibles a través de un enfoque Hill of Value intuitivo
    en 3D
  • incluir en el proceso la evaluación de riesgos agregando ruido de variables no controladas
  • proporcionar los datos necesarios para el siguiente paso, la optimización del programa de producción, y
  • en función del nivel de optimización actual, proporcionar un aumento de hasta el 20 % en el NPV.

En el artículo 3 de esta serie, puede aprender a optimizar el programa de producción estratégico en diferentes escenarios.

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